Filosofía con niños en el jardín de infantes y la escolaridad primaria básica

Naturaleza del proyecto
Antes que nada, es bueno aclarar que cuando hablamos de Filosofía con niños, no nos referimos a la concepción académica de esta disciplina sino al ejercicio del pensamiento que esta propone.
Filosofar con niños es ayudarlos a encontrar nuevos caminos para su natural curiosidad y afán de conocimiento, aportándoles herramientas para que desarrollen sus capacidades de observación, interpretación y análisis a la hora de preguntarse sobre el mundo y el sentido de las cosas.
Por ello, proponemos iniciar esta actividad desde el Jardín de Infantes para luego articularla con la Escuela Primaria Básica de manera de ir estimulando en los más pequeños las habilidades propias del pensamiento, así como la natural incorporación de las pautas necesarias para construir un espacio de diálogo y debate, dónde cada uno exponga su punto de vista y aprenda a respetar las opiniones de los demás.


Descripción del Proyecto
Breve historia de la Filosofía para niños
La filosofía con niños es una actividad relativamente nueva en el mundo. El primero en practicarla fue el norteamericano Matthew Lipman, quien a fines de los años sesenta, siendo profesor de la universidad de Columbia (Nueva York) diseñó un programa, que, en una primera etapa, aplicó con adolescentes y luego, continuó con niños. Uno de los recursos que instrumentó fue el acompañar sus clases con novelas cuyos personajes tuvieran la misma edad que los alumnos y dónde se plantearan situaciones cotidianas, pero que llevarán a reflexionar problemas filosóficos.
Actualmente, el programa se aplica en más de cuarenta países. En el nuestro, la actividad es realizada desde los comienzos de los años ochenta, contando entre sus principales referentes al profesor de Filosofía Gustavo Santiago, autor de varios libros sobre la materia, y con quién se formó el docente Pedro Rubén Canoppia, coordinador de esta actividad en nuestro colegio.


Fundamentación del Proyecto
Filosofía y educación
Para encuadrar nuestra propuesta, nos valdremos de algunos conceptos que Gustavo Santiago, desarrolla en su libro "Filosofía con los más pequeños. Fundamentos y experiencias".
"Las relaciones entre filosofía y educación, en el programa de Lipman, son múltiples. (...) Por un lado, la concepción misma del programa y de sus materiales, en los que filosofía y educación están estrechamente vinculadas. Por otro, su puesta en práctica en las aulas, pretende que lo producido en filosofía trascienda la hora específica de trabajo y se proyecte transversalmente hacia la otras áreas.

Finalidad del Proyecto
Aspiramos a que el niño participe desde el Jardín de Infantes en una de una experiencia educativa enriquecedora que le permita desarrollar las distintas dimensiones del pensamiento: la crítica, la creativa y la ética.


Objetivos generales del Proyecto
A modo de síntesis diremos que los objetivos principales del Programa aspiran a ayudar a los chicos a desarrollar pensamientos propios en una comunidad de investigación filosófica.
Para comprender mejor esta definición analizaremos sus conceptos principales

Desarrollar pensamientos propios...
Lipman concibe al pensamiento como algo dinámico y complejo. Dinámico, porque está en continúa transformación (que debidamente orientada implicará, a su vez, una mejora en sus potencialidades específicas); complejo, porque en él pueden distinguirse varias dimensiones, destacándose tres de ellas, a saber:
La dimensión crítica: es la que nos permite evaluar, juzgar, analizar, establecer conexiones y predecir, entre otras posibilidades que permite el razonamiento lógico.
Una consecuencia directa de este ejercicio será que el chico tenga mayores defensas ante la difusión de valores aparentes y, valga la redundancia, aparentemente excluyentes, con los que son bombardeados a través de los medios y las modas.
La dimensión creativa: es aquella que permite ir más allá de lo dado y construir algo diferente. En una educación con muchos sesgos "reproduccionistas", la filosofía estimula a ejercitar otro modo de pensar o, si se prefiere, a pensar otra manera de concebir la realidad que no sea aquella que se ha aprendido.
La dimensión ética: En un mundo donde crece la incomunicación y prevalece la consideración del otro en términos de competencia o de rivalidad, esta dimensión ayuda a relacionarnos y a pensar con "sensibilidad ética" a los demás.

En una comunidad de investigación filosófica

Trabajar en una comunidad significa tener la posibilidad y él deber de poner en juego lo mejor del pensamiento individual para construir entre todos la mejor manera de ser y pensar.